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La Tecnología: herramienta de inclusión

A lo largo de mi vida académica y ante cada requerimiento de la educación formal, tuve que hacer uso de distintos recursos que me permitieran poder cubrir los aspectos que definen la dinámica de relaciones entre maestro y alumno, así como con los compañeros. Es por esto que titulo esta crónica como tecnología, herramienta de inclusión. Cada recurso, era producto del ingenio o del experimento de ello. Por ejemplo, en el caso del lenguaje, tenía frenillo y no pronunciaba las ‘R’, razón por la que me sometieron a unas terapias de sensibilización que eran kafkianas, hasta que mi madre inventó comprar un water pick con el que sustituía el cepillo para masajear las encías que tanto me torturaba.

El colegio, primer acercamiento a la tecnología

En el caso del colegio, tan pronto entré en primer grado, empezaron a aparecer unas posturas no convenientes y un aumento considerable del tono muscular. Además, mi equilibrio en la silla del aula era más que precario, por lo que se decidió que había que buscar una alternativa que me permitiera hacer las tareas sin que me generara esa condición de descontrol de tronco y tono tan inconveniente, allí apareció la idea de manejar una computadora para sustituir la escritura.

Aprendí de manera veloz y, en el curso de los acontecimientos, a manejar una computadora de escritorio con sistema operativo MS2 y el incipiente programa Word, como procesador de palabras. Dicha computadora era tan grande y voluminosa que se volvió un inconveniente por su relación con el espacio de la clase, al año siguiente apareció mi laptop con sistema operativo Windows 3.1 y Word 6, con el cual logre el cometido de participar en clase y superar así el hecho de no escribir a mano.

Como no era muy bueno en las matemáticas y, el colegio tenÍa clases de computación dos veces a la semana, monté el Excel sin la aprobación de mi madre, decidí que no quería llenar de basura mi disco duro, mi memoria, aprendiéndome las tablas, en ese momento me pareció innecesario. Sin embargo, apenas mi madre descubrió tal astucia, de inmediato me quito esa ayuda para las matemáticas, pero logré manejar de manera bastante aceptable tal programa sin mayores cursos, sino con el esfuerzo propio y la ayuda del personal de la oficina de mis padres, llegando inclusive a montar el AutoCAD, programa de diseño por computadora utilizado por la gran mayoría de los arquitectos, y poder así sacar las áreas de los polígonos, gran ayuda en geometría y Dibujo Técnico.

Los tiempos de la universidad

Al llegar a la universidad, mis conocimientos no eran suficientes y de nuevo experimente con un programa que transformaba la voz en texto, el Dragon Natural Speaking, el cual me permitía tomar apuntes en clase y cuando mis compañeros se quejaban de que hablaba y les molestaba para escuchar, recurrí al uso de una grabadora de periodista.

Crónica de Eduardo J. Frontado.

Este relato me permite resaltar la importancia que han tenido los recursos tecnológicos a lo largo de mi vida y que han significado en gran manera la posibilidad de interactuar de manera regular con los mecanismos establecidos por el sistema educativo vigente, no solo como sustituto de mi imposibilidad de escribir, sino como un instrumento que me ha permitido acceder al conocimiento global que se abre a través de las autopistas del conocimiento, la red.

Creo que esta afirmación explica claramente lo que significan las herramientas tecnológicas para las personas con cualidades distintas como yo, “Para muchas personas, la tecnología hace las cosas más fáciles, para las personas con discapacidades, la tecnología hace las cosas posibles”.

Eduardo Frontado Sánchez

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